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Ciudad de Panamá, 21 de septiembre 2026. Panamá se prepara para utilizar una herramienta biológica de alta precisión contra una de las plagas que más presión ejerce sobre la producción de frutas y hortalizas. El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) realizará el 16 de octubre, en la comunidad de Maneyes, Potrerillos Arriba, Chiriquí, la primera liberación de moscas estériles de Ceratitis capitata, conocida como mosca del Mediterráneo.
La plaga no solo afecta directamente los cultivos. Su presencia puede generar restricciones fitosanitarias que dificultan la comercialización de productos agrícolas y limitan el acceso a mercados internacionales. En Panamá, Ceratitis capitata está presente en algunas zonas estratégicas de Chiriquí, una de las principales regiones productoras del país.
La estrategia del MIDA, a través de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal, incorpora la Técnica del Insecto Estéril (TIE) como parte del Manejo Integrado de Moscas de la Fruta.
El método consiste en liberar grandes cantidades de machos previamente esterilizados que, al aparearse con hembras silvestres, no producen descendencia viable. Con sucesivas liberaciones, la población de la plaga puede reducirse progresivamente.
El programa forma parte del Proyecto de Cooperación Técnica PAN 5031, “Validación de la Técnica del Insecto Estéril para el Control de la Mosca del Mediterráneo”. Su objetivo es comprobar la eficacia de esta tecnología bajo las condiciones productivas de Panamá y desarrollar herramientas que puedan integrarse a los sistemas nacionales de vigilancia, monitoreo y control.
La iniciativa cuenta con cooperación técnica del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dentro de sus programas para aplicar ciencia y tecnología nuclear al desarrollo agrícola.
También participan organismos como el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Para los productores, el desafío va más allá de controlar un insecto. Un mejor estatus fitosanitario puede contribuir a proteger los rendimientos, reducir pérdidas y ampliar las posibilidades de comercialización de frutas y hortalizas panameñas. El objetivo alcanza tanto a pequeños y medianos agricultores como a productores de mayor escala.
La primera liberación marca así el inicio de una etapa de validación tecnológica para Panamá. El éxito de la estrategia dependerá no solo de la liberación de insectos estériles, sino de su integración con vigilancia, monitoreo y otras medidas de manejo.
En un sector donde una plaga puede convertirse también en una barrera comercial, controlar la mosca del Mediterráneo significa proteger algo más que una cosecha: significa defender la capacidad del país para producir y vender alimentos.
