La inteligencia artificial avanza rápidamente en los espacios de trabajo de América Latina, pero la mayoría de las empresas todavía enfrenta dificultades para transformar esa adopción tecnológica en mejoras reales de productividad y valor de negocio.
Así lo revela el estudio “Work Reimagined” elaborado por EY, el cual muestra que el 93% de los trabajadores latinoamericanos ya utiliza herramientas de inteligencia artificial en sus actividades diarias, superando el promedio global de 83%. Sin embargo, apenas el 28% de las organizaciones de la región está preparada para capitalizar plenamente ese potencial tecnológico.
El informe, que incluye datos de Brasil, México, Colombia, Argentina y Chile, advierte que la verdadera brecha no está en el acceso a la tecnología, sino en la capacidad de las empresas para integrar la IA dentro de sus estrategias de talento, liderazgo y transformación organizacional.
“La diferencia entre adoptar IA y generar valor real con ella no está en la tecnología, sino en las personas”, afirmó Sofía Calderón.
Según el estudio, los trabajadores latinoamericanos reportan un ahorro promedio de nueve horas semanales gracias al uso de herramientas de IA, una cifra superior al promedio mundial de ocho horas. Sin embargo, EY sostiene que ese ahorro aún no se traduce de manera consistente en incrementos estructurales de productividad empresarial.
Uno de los factores determinantes identificados por el informe es la capacitación. Los empleados de la región invierten entre 28 y 41 horas anuales en formación relacionada con inteligencia artificial, con Brasil liderando este indicador por encima del promedio global.
EY asegura que la inversión en aprendizaje explica hasta el 49% de los ahorros de tiempo generados por la IA, convirtiendo la capacitación en uno de los principales habilitadores para transformar la adopción tecnológica en valor económico sostenible.
No obstante, la acelerada integración de inteligencia artificial también está generando tensiones dentro de la fuerza laboral. El estudio revela que el 59% de los trabajadores latinoamericanos percibe un aumento de su carga laboral durante los últimos doce meses, mientras que el 38% teme perder su empleo debido al avance tecnológico.
Además, entre el 27% y el 56% de los empleados utiliza herramientas de IA no autorizadas por sus organizaciones, fenómeno que, aunque impulsa innovación, también eleva riesgos asociados a seguridad de datos, privacidad y gobernanza corporativa.
El estudio identifica cinco áreas clave que distinguen a las organizaciones que logran capturar mayor valor de la inteligencia artificial: aprendizaje continuo, cultura organizacional adaptable, sistemas de incentivos estratégicos, gestión eficiente del talento y liderazgo con comunicación clara.
Para EY, la transición hacia modelos empresariales impulsados por IA requerirá mucho más que inversión tecnológica. También implicará rediseñar procesos, fortalecer capacidades humanas y construir culturas organizacionales preparadas para convivir con automatización e innovación constante.
“Hoy el desafío no es usar IA, sino integrarla con propósito: enfocarla en resolver problemas reales, desarrollar capacidades y ejercer el juicio humano para convertir su adopción en valor e impacto”, concluyó Calderón.