En una cultura donde brindar con cerveza es casi una norma social, HEINEKEN® Panamá desafía las expectativas con su nueva campaña “0.0 Razones”, una iniciativa audaz que busca normalizar el consumo de cerveza sin alcohol sin necesidad de dar explicaciones.
La campaña gira en torno a un mensaje simple pero poderoso: no necesitas un motivo para elegir una Heineken® 0.0. Ya sea por estilo de vida, preferencias personales o simplemente por gusto, la decisión de no consumir alcohol merece respeto.

Según un estudio antropológico internacional liderado por el profesor Charles Spence de la Universidad de Oxford, 1 de cada 5 jóvenes entre 18 y 26 años ha sido cuestionado por no beber alcohol, reflejando una presión social persistente. HEINEKEN® responde a esta realidad con una propuesta inclusiva y libre de prejuicios.
“Con ‘0.0 Razones’ queremos acompañar a quienes, en distintos momentos, eligen una opción sin alcohol y sin dejar de disfrutar. Como cerveceros, creemos en brindar opciones para todos los estilos de vida y en fomentar una cultura de respeto hacia las decisiones personales”, expresó Fernando Ortiz, director de mercadeo de HEINEKEN® Panamá.
La campaña no solo promueve una alternativa sin alcohol con el mismo sabor característico de Heineken®, sino que también apoya una tendencia creciente: alternar entre momentos con y sin alcohol como parte de un estilo de vida más equilibrado.
Con mensajes como “No hay que estar manejando, ni a dieta, ni dando explicaciones. Si hoy eliges no tomar alcohol, también estás brindando”, “0.0 Razones” se posiciona como un llamado a la libertad individual y la autenticidad.
Además, esta campaña forma parte del programa de sostenibilidad de la marca, Brindar Un Mundo Mejor, que promueve el bienestar de las personas y comunidades. En Panamá, se materializará a través de contenidos digitales y espacios de diálogo que inviten a la reflexión y el respeto por las decisiones de cada persona.
Con “0.0 Razones”, HEINEKEN® Panamá redefine el acto de brindar: uno donde cada elección —con o sin alcohol— tiene un lugar legítimo en la mesa.

