En marzo de 2026, la tensión entre Panamá y China ha escalado a niveles nunca vistos. Tras la citación por parte del gobierno chino a directivos de las navieras MSC y Maersk, y la suspensión de operaciones de COSCO en el puerto de Balboa, el país enfrenta un escenario de represalias que podrían sacudir los cimientos de su economía y su soberanía logística.
El Origen de la Tormenta: La Toma de los Puertos
Todo comenzó en enero de 2026, cuando la Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró inconstitucional la concesión otorgada en 1997 a Panama Ports Company (PPC) , subsidiaria del conglomerado hongkonés CK Hutchison Holdings, para operar los puertos de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico) . La decisión, que anulaba también una prórroga que extendía el contrato hasta 2047, se publicó en la Gaceta Oficial el 23 de febrero .