Estados Unidos iniciará este lunes una nueva exención de 90 días a la Ley Jones, una medida excepcional que permitirá a determinados buques extranjeros transportar petróleo, combustibles y productos agrícolas entre puertos estadounidenses. La decisión intenta ganar flexibilidad dentro del país en el mismo momento en que el estrecho de Ormuz vuelve a recordar que la ruta más importante del mercado energético sigue siendo también una de las más frágiles.
La extensión, anunciada por la administración de Donald Trump y reportada por The Associated Press, entra en vigor el 17 de agosto. No elimina la Ley Jones: suspende temporalmente parte de su regla central, que reserva el transporte de mercancías entre puertos de Estados Unidos a barcos construidos, registrados y tripulados en el país. El nuevo alivio será más estrecho que el anterior y cada viaje deberá ser evaluado con participación de la Administración Marítima.
