Rechazan las acusaciones de incumplimiento ante la OMC
Ciudad de Panamá, 9 de mayo 2026. La nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, inauguró su mandato con una advertencia directa a Panamá: el conflicto comercial que desde hace años mantiene enfrentados a ambos países no puede seguir congelado.
Durante su toma de posesión para el periodo 2026-2030, Fernández anunció que impulsará conversaciones directas con el presidente panameño, José Raúl Mulino, para destrabar las restricciones que impiden el ingreso de productos lácteos y cárnicos costarricenses al mercado panameño.
La mandataria aseguró que hará “todo lo que esté a mi mano” para que Panamá cumpla con las normas de la Organización Mundial del Comercio, en medio de una disputa que se arrastra desde 2019 y que ya ha generado fallos internacionales contra las medidas sanitarias impuestas por el país vecino.
El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, respondió con firmeza. Sostuvo que el país aplica mecanismos legítimos de defensa comercial y rechazó las acusaciones de incumplimiento ante la OMC, afirmando que Panamá “no ha perdido un caso”.
El anuncio se produjo en el marco de la ceremonia de investidura de Fernández, a la que asistió Mulino con una agenda enfocada en comercio, seguridad e integración regional. Detrás de los gestos diplomáticos, sin embargo, persiste una tensión económica que ha golpeado durante años a exportadores costarricenses de carne, pollo, cerdo y productos lácteos.
Aunque el diferendo comercial ha elevado el tono diplomático en los últimos años, Panamá y Costa Rica siguen sosteniendo una de las relaciones bilaterales más estables y estratégicas de Centroamérica.
Ambos países comparten una frontera dinámica que impulsa el turismo, el comercio y la movilidad laboral, además de una cooperación constante en seguridad regional. Las autoridades mantienen operativos conjuntos contra el narcotráfico y el crimen organizado, mientras coordinan el manejo de los flujos migratorios irregulares que atraviesan la selva del Darién.
La relación diplomática entre las dos naciones se remonta a 1903 y logró superar episodios históricos de tensión, como la Guerra de Coto de 1921, resuelta posteriormente mediante tratados definitivos de límites.
En el plano económico, Costa Rica se mantiene como el principal socio comercial de Panamá dentro de Centroamérica. Cerca del 40% de las exportaciones panameñas hacia la región tienen como destino el mercado costarricense, bajo un Tratado de Libre Comercio vigente desde 2008.
Sin embargo, la disputa por permisos sanitarios para productos lácteos y cárnicos abrió una grieta en esa relación. Desde 2019, ambos países han sostenido bloqueos y reclamos mutuos ante la Organización Mundial del Comercio, organismo que ha emitido fallos cuestionando algunas de las restricciones impuestas por Panamá. En enero de 2025, el gobierno panameño anunció que apelaría una de esas decisiones para defender a sus productores nacionales.