Un equipo de investigadores presentó un procesador cuántico de silicio que reúne en un solo sistema tres piezas que suelen crecer por separado: los qubits, el cableado y el controlador electrónico. El prototipo no es una computadora cuántica comercial, pero aborda uno de los problemas menos vistosos y más difíciles del sector: cómo controlar muchos qubits sin que los cables, el calor y el ruido vuelvan impracticable la máquina.
El trabajo, publicado en Nature por el equipo cuántico de HRL Laboratories y colaboradores, describe una unidad con 54 puntos cuánticos acoplados, configurables para alojar hasta 18 qubits codificados. El sistema incorpora un controlador CMOS diseñado para funcionar a cuatro kelvin y una cinta superconductora que lleva las señales hasta el chip, mantenido a una temperatura de milikelvin.
