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¿Por qué importa?
El Instituto de Seguro Agropecuario aseguró 43 vientres de ganado de alta genética valorados en $51,600 en el distrito de Mariato, provincia de Veraguas.
La medida afecta al productor de la finca al reducir su exposición ante riesgos que pueden comprometer su patrimonio y la estabilidad financiera de su explotación pecuaria. Queda pendiente la recepción de los resultados de análisis de sangre para incorporar a la póliza otros dos sementales y cinco vientres inspeccionados.
Síntesis generada con IA.
El Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) aseguró 43 vientres de ganado de carne de alta genética, valorados en $51,600, pertenecientes a un productor cuya finca está ubicada en el distrito de Mariato, provincia de Veraguas. La operación busca proteger una inversión ganadera de alto valor y reducir la exposición del productor ante riesgos que puedan comprometer su patrimonio.
El aseguramiento se concretó después de completar las evaluaciones técnicas y administrativas correspondientes. El equipo de campo del ISA, bajo la supervisión del técnico Baxter Barrios, realizó el procedimiento para incorporar los animales a la cobertura de seguro pecuario de la institución.
Como parte de la misma jornada, también fueron inspeccionados dos sementales y cinco vientres de carne de alta genética, cuya inversión supera los $11,000. Estos ejemplares podrán incorporarse a la póliza una vez se reciban los resultados de los análisis de sangre, requisito establecido para completar el trámite.
La protección del ganado representa un componente importante para la estabilidad financiera de las explotaciones pecuarias, particularmente cuando se trata de animales de alto valor genético, cuya pérdida puede afectar tanto el capital invertido como la capacidad reproductiva y productiva de una finca.
De acuerdo con el Manual de Seguro Pecuario del ISA, las pólizas contemplan cobertura ante distintos eventos que pueden provocar la muerte, lesiones o incapacidad de los animales. Entre ellos figuran fracturas, desbarrancamientos, mordeduras de serpientes, ahorcamiento, picaduras de abejas africanizadas, descargas eléctricas, electrocución y asfixia por obstrucción esofágica.
La cobertura también incluye complicaciones reproductivas, como incapacidad reproductora, partos distócicos, prolapsos uterinos y vaginales, además de traumatismos accidentales en las ubres, ataques de depredadores e inmersión, entre otros riesgos contemplados en el reglamento.
Los productores interesados en contratar estos seguros pueden acudir a las direcciones regionales o agencias del ISA en diferentes puntos del país, donde recibirán orientación sobre los requisitos, condiciones y beneficios de las pólizas.
En una actividad donde una enfermedad, un accidente o la pérdida de un ejemplar pueden comprometer años de inversión, el seguro pecuario deja de ser un trámite administrativo para convertirse en una herramienta de protección del capital ganadero.
El desafío para el ISA será ampliar su alcance y lograr que más productores incorporen la gestión de riesgos como parte esencial de la sostenibilidad del negocio agropecuario.
