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En abril de 2026, América Latina y el Caribe generó 164 TWh de electricidad. Es una cifra que, leída sola, dice poco. Leída junto al resto del reporte mensual de OLACDE, cuenta una historia concreta: la región sigue dependiendo del agua para producir la mayor parte de su electricidad, pero cada vez recurre más al gas natural y al viento para compensar cuando esa agua falta.
Esa disminución del 4.31% respecto a marzo, y el aumento del 3.80% frente a febrero, son parte de un vaivén normal dentro del sistema eléctrico regional. Lo que interesa no es tanto el número puntual de un mes, sino hacia dónde se mueve la matriz cuando se observa con perspectiva.
La hidroenergía siguió siendo, por un margen amplio, la principal fuente de electricidad en ALC: 44.6% del total generado en abril. Le siguieron el gas natural, con 23.2%, y la energía eólica, con 12.2%. Entre esas tres fuentes concentraron la mayor parte de la generación regional del mes. El resto se repartió entre solar (5.0%), petróleo y derivados (4.9%), bioenergía (4.4%), carbón mineral (2.9%), nuclear (2.3%) y geotermia (0.5%).
Comparando marzo y abril de 2026 con los mismos meses de 2025, la generación eléctrica total de la región creció 3.6% y 4.5%, respectivamente. Entre marzo de 2025 y abril de 2026, los niveles mensuales oscilaron entre 151 TWh y 171 TWh, con la hidroelectricidad siempre en primer lugar, el gas natural como segunda fuente más estable y la eólica ganando terreno mes a mes dentro de la matriz.
Infografía interactiva de la generación eléctrica en América Latina y el Caribe, abril de 2026, con composición por fuente, tendencia mensual, índice de renovabilidad y ranking de países, según el Reporte 15 de OLACDE.
Generación eléctrica en América Latina y el Caribe
Generación abril 2026
164 TWh
-4.31% vs marzo
Índice de renovabilidad
67%
9 de 27 países lo superan
Participación hídrica
44.6%
-9.4 TWh interanual
Crecimiento interanual
+4.5%
eólica y gas compensan al agua
Generación por fuente, abril 2026
Generación total mensual, mar 2025 – abr 2026
Meta regional de renovabilidad
67%
Países sobre el promedio regional (67%)
Fuente: sieLAC – OLACDE, Reporte 15, abril 2026
Ese crecimiento, sin embargo, no vino del agua. Comparado con abril de 2025, la generación hidroeléctrica de abril de 2026 cayó 9.4 TWh, la disminución más marcada de todo el reporte. Lo que compensó esa caída fue el resto de la matriz: la eólica aumentó 5.1 TWh, el gas natural 4.6 TWh y la bioenergía 3.3 TWh. El resto de las fuentes se movió poco.
Ese patrón (menos disponibilidad hídrica, compensada con generación térmica y renovables no convencionales) es, según el reporte, lo que explica la recomposición del despacho eléctrico regional en abril de 2026. Dentro del mes, la comparación es distinta: todas las fuentes registraron una disminución en abril de 2026 respecto a marzo, atribuible principalmente a factores climáticos, operativos y de mantenimiento. La energía solar, el carbón mineral y la nuclear fueron los que más cayeron proporcionalmente, con un 9% cada uno. La hidroenergía, a pesar de seguir siendo la fuente dominante, bajó un 3%.
El dato que probablemente mejor resume la salud de la matriz regional es el índice de renovabilidad: en abril de 2026 fue de 67%, dentro del rango en el que se ha mantenido desde marzo de 2025, entre 63% y 72%. El nivel más alto de todo el período se registró en octubre de 2025, con 72% (113 TWh renovables frente a 45 TWh no renovables); el más bajo fue en agosto de 2025, con 63% (101 TWh renovables frente a 60 TWh no renovables).

De los 27 países miembros de OLACDE, nueve superaron ese promedio regional en abril: Paraguay, con un índice de renovabilidad del 100%, Uruguay (97%), Costa Rica y Ecuador (92% cada uno), Brasil (88%), Colombia (87%), Venezuela (86%), Belice (76%) y Perú (68%).
El retrato que deja este Reporte 15 de OLACDE es el de una región que produce más electricidad que hace un año, que sigue dependiendo del agua como su principal fuente, pero que cuando esa agua no alcanza, ya no recurre únicamente a los combustibles fósiles: el gas natural sigue siendo el respaldo más inmediato, pero la energía eólica y la bioenergía empiezan a asumir una parte cada vez mayor de esa función de respaldo. Es, en el fondo, una matriz que se está volviendo más diversa sin dejar de ser, todavía, mayoritariamente renovable.
Nota: todas las cifras y gráficos de esta nota provienen del Reporte 15 de OLACDE, “Reporte mensual de generación eléctrica en ALC”, con datos de su plataforma sieLAC.