Ciudad de Panamá, 6 de julio 2026. Un informe preliminar del Ente Operador Regional (EOR) concluyó que una nueva falla en la central eléctrica de Cobre Panamá desencadenó un evento en cascada que comprometió la estabilidad del Sistema Eléctrico Regional (SER), provocó la desconexión de la interconexión entre México y Guatemala y obligó a ejecutar cortes automáticos de carga en Centroamérica para evitar un apagón de mayores proporciones.
El documento señala que el incidente ocurrió el 3 de julio de 2026 a las 8:58 a.m. (hora de Panamá), cuando la planta de generación ubicada en la mina de Donoso perdió de manera súbita 131 megavatios de potencia.
La salida inesperada de esa generación provocó un desequilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad en la red regional, haciendo que la frecuencia del sistema descendiera hasta aproximadamente 59.14 hertz, un nivel considerado crítico para la operación del sistema interconectado.
Como consecuencia, se activaron los mecanismos automáticos de protección del mercado eléctrico regional. Entre ellos, la desconexión de la línea de transmisión de 400 kilovoltios que enlaza Tapachula, en México, con Los Brillantes, en Guatemala.
El informe también indica que fue necesario aplicar la primera etapa del Esquema de Desconexión Automática de Carga por Baja Frecuencia (EDACBF), medida que implicó retirar 292 megavatios de demanda en distintos países de la región con el fin de estabilizar la red y evitar una interrupción de mayor alcance.
Las conclusiones preliminares del EOR contrastan con la posición expresada previamente por Cobre Panamá tras el apagón registrado el 25 de mayo, cuando la empresa sostuvo que las fallas en sus unidades de generación correspondían a eventos aislados y sin relación con la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
El nuevo reporte también coincide con las preocupaciones manifestadas por el presidente de la República, José Raúl Mulino, quien ordenó reforzar la supervisión de la planta de generación de la mina tras reportes sobre fluctuaciones eléctricas que, según el Gobierno, venían afectando la estabilidad del sistema.
Aunque el informe tiene carácter preliminar y aún podría incorporar nuevos elementos durante la investigación, sus hallazgos colocan nuevamente la operación energética de Cobre Panamá bajo escrutinio, al vincular la pérdida de generación en la mina con un evento que trascendió las fronteras panameñas y puso a prueba la resiliencia del sistema eléctrico centroamericano.
