Ciudad de Panamá, 28 abril 2026. Las detenciones de embarcaciones con bandera panameña no se limitan a China. También se registran en puertos de Asia y Europa, en un contexto de inspecciones más rigurosas por parte de autoridades portuarias, advirtió René Gómez, presidente de la Cámara Marítima.
Gómez señaló que el incremento responde, en parte, a deficiencias acumuladas en algunas naves y a una aplicación más estricta de las normas internacionales establecidas por la Organización Marítima Internacional y los memorandos de entendimiento entre Estados rectores de puertos.
En la práctica, dijo, estos acuerdos —como los de Tokio y París— coordinan inspecciones que buscan garantizar estándares de seguridad y cumplimiento. En los últimos meses, las revisiones en puertos asiáticos, particularmente en China, se han intensificado.
El resultado ha sido un aumento significativo en las detenciones. “Antes se registraban unas 20 al mes; ahora superan las 90”, afirmó.
Las autoridades han iniciado un proceso de seguimiento con los armadores para identificar fallas y corregirlas antes de que las embarcaciones lleguen a puerto. Según Gómez, este esfuerzo incluye inspecciones previas y mayor coordinación con consulados marítimos.
El fenómeno, sin embargo, no es exclusivo de Asia. También se reportan casos en Singapur, Corea del Sur, Japón y países europeos. En este último caso, el país figura en la lista gris del memorando de París, lo que incrementa la probabilidad de inspecciones.
Mantenerse en las listas blancas de estos acuerdos es clave para reducir sanciones y retrasos. Un aumento sostenido de detenciones puede degradar esa clasificación.
Durante una entrevista en un medio televisivo local, Gómez subrayó que mejorar la supervisión requerirá más recursos, tecnología y personal técnico, así como una vigilancia continua sobre embarcaciones con antecedentes de incumplimiento.
El vicecanciller Carlos Hoyos indicó que el país mantiene comunicaciones casi diarias con Beijing, a través de la embajadora china, quien ha reiterado que las detenciones responden a aspectos técnicos y regulatorios.
No obstante, Hoyos advirtió que la incidencia actual refleja un aumento cercano al 400%, lo que ha encendido las alertas oficiales. Calificó la situación como “de extrema preocupación” y señaló que el incremento resulta desproporcionado frente a los registros históricos.