Ciudad de Panamá, 1 de diciembre de 2025. La pérdida acelerada de tierras fértiles y el aumento de sequías extremas serán el eje central de la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23), que reúne esta semana en Panamá a los 197 Países Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).
El encuentro se desarrolla en un contexto crítico. Proyecciones globales indican que, de mantenerse las tendencias actuales, para 2050 estarán en proceso de degradación unos 16 millones de km², una superficie comparable al tamaño de Sudamérica. Hoy, dos tercios del planeta muestran un avance sostenido de la aridez debido al deterioro del suelo, mientras que en los últimos dos años se han registrado las sequías más extensas y dañinas de la historia. Panamá también ha sufrido los efectos, con impactos directos en el tránsito por el Canal y, en consecuencia, en el comercio mundial.
“Invertir en la tierra es invertir en estabilidad y paz”
La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, alertó sobre la urgencia del problema:
“La resiliencia de nuestras comunidades y ecosistemas depende de la salud de la tierra. Sin embargo, cada año degradamos un área del tamaño de Egipto. Invertir en la gestión sostenible de la tierra y en soluciones basadas en la naturaleza es un imperativo ambiental, económico y de estabilidad global”.
Fouad destacó que la CRIC23 será un espacio clave para evaluar los avances desde la COP16 en Riad y reforzar la coordinación con la COP17, prevista para agosto de 2026 en Ulán Bator.
Avances desde Riad y enfoque hacia 2030
La CRIC23 revisará la aplicación de las decisiones adoptadas en la COP16 y debatirá la hoja de ruta posterior a 2030.
El presidente de la COP16 y viceministro saudí de Medio Ambiente, Agua y Agricultura, Osama Faqeeha, señaló que esta reunión “es crucial para traducir las decisiones de Riad en políticas concretas” y recordó que el mundo deberá producir 50 % más alimentos para 2050, lo que hace indispensable una gestión sostenible de la tierra y una mayor resiliencia a la sequía.
Sesiones temáticas y participación de sectores clave
La agenda incluye debates sobre:
- Tenencia de la tierra como base para inversiones en tierras saludables
- Tormentas de arena y polvo, cuya frecuencia e intensidad aumentan globalmente
- Género y resiliencia, con la segunda reunión del Grupo de Género de la CNULD
Las delegaciones también sostendrán intercambios con jóvenes, pueblos indígenas y comunidades locales, además de recibir nuevos informes sobre los pequeños Estados insulares y los pastizales.
Asimismo, se celebrará el primero de tres diálogos voluntarios sobre resiliencia a la sequía, conocidos como Proceso Tafa’ul, dirigidos por la Presidencia de la COP16 y orientados a preparar las negociaciones que continuarán en la COP17.
Mongolia destaca papel de los pastizales de cara a la COP17
El ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia, Batbaatar Bat, subrayó la relevancia de sentar bases sólidas en Panamá para el éxito de la próxima COP, que coincidirá con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026.
Recordó que los pastizales “cubren la mitad de la superficie terrestre, sustentan a dos mil millones de personas y están desapareciendo más rápido que las selvas tropicales”.
El Pacto de Panamá con la Naturaleza
Panamá aprovechó el inicio del CRIC23 para presentar oficialmente su Pacto con la Naturaleza, una hoja de ruta que integra acciones contra la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, fortaleciendo la articulación entre las tres Convenciones de Río.
El ministro panameño de Ambiente, Juan Carlos Navarro, afirmó que el país prevé restaurar 100,000 hectáreas de ecosistemas degradados para 2035.
“No hay tiempo que perder: debemos cuidar urgentemente y para siempre de la naturaleza, para que la naturaleza pueda seguir cuidando de nosotros”, declaró.
Panamá, que es Parte de la CNULD desde 1996, se ha comprometido a alcanzar la neutralidad de degradación de tierras para 2030 y ha identificado 31 puntos críticos para su restauración. Este año, el país se convirtió en el primero del mundo en albergar en un mismo año reuniones de las tres Convenciones de Río: cambio climático, biodiversidad y desertificación.

