Ciudad de Panamá, 21 de octubre de 2025. – En un paso clave para la diversificación energética y la reactivación del sector agroindustrial, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, presentó ante el Pleno de la Asamblea Nacional un proyecto de ley que busca modificar disposiciones de la Ley 42 de 20 de abril de 2011 y del Código Fiscal, con el propósito de fortalecer el Programa de los Biocombustibles y ajustar el marco tributario aplicable a este sector estratégico.
Durante su intervención, Orillac destacó que la propuesta forma parte de la política energética del Estado, orientada a garantizar un suministro de combustibles seguro, competitivo y ambientalmente sostenible, al tiempo que promueve la inversión privada y la generación de empleo.
“El desarrollo del mercado de biocombustibles representa una oportunidad concreta para fortalecer la autosuficiencia energética, fomentar el saneamiento ambiental y reactivar la producción agropecuaria nacional”, afirmó el ministro.
Permisos y nuevos actores del mercado energético
El proyecto establece que la Secretaría Nacional de Energía (SNE) será la entidad responsable de otorgar los permisos para la producción, almacenamiento, transporte, comercialización e introducción de biocombustibles dentro de las Zonas Libres de Combustibles, reforzando así la institucionalidad del sector.
Se contemplan dos tipos de permisos principales:
- Permiso de Planta de Producción de Bioetanol Anhidro, dirigido a personas naturales o jurídicas que desarrollen facilidades para producir bioetanol a partir de materia prima nacional.
- Permiso de Usuario de Bioetanol Anhidro en Zonas Libres de Combustibles, aplicable a la introducción de bioetanol importado en caso de que la oferta nacional no cubra la demanda total.
Ambos permisos incluirán requisitos técnicos, obligaciones y plazos definidos mediante reglamentación.
Uso obligatorio y compra garantizada
La iniciativa también dispone que el bioetanol anhidro —producido localmente o importado— sea utilizado como aditivo oxigenante obligatorio en un 10% de las mezclas con gasolina, de acuerdo con las normas que emita la autoridad energética.
Además, establece que los importadores y distribuidores de combustibles deberán adquirir la totalidad del bioetanol producido con materia prima nacional, siempre que cumpla con los estándares de calidad y especificaciones técnicas.
Impacto económico y ambiental
Según explicó Orillac, la modernización del marco legal permitirá estimular inversiones en plantas de producción, incentivar cultivos energéticos, generar empleos rurales y crear una cadena de valor local alrededor del uso de materias primas nacionales.
El ministro subrayó que el proyecto también busca alinear la política energética con los objetivos de sostenibilidad, fortaleciendo la posición de Panamá como un país comprometido con la transición hacia fuentes más limpias y la reducción de emisiones.
Antecedentes legislativos
La Ley 42 de 2011, que define los lineamientos para la política nacional de biocombustibles y energía eléctrica a partir de biomasa, ha sido modificada previamente por la Ley 21 de 2013, la Ley 47 de 2015 y la Ley 355 de 2023.
Esta nueva reforma busca consolidar la estructura normativa del sector y facilitar la entrada de inversionistas nacionales y extranjeros al mercado de biocombustibles, en línea con los compromisos internacionales de Panamá en materia de energía renovable y desarrollo sostenible.
“Con esta actualización, Panamá se prepara para ser un país productor y distribuidor de energía limpia, capaz de atraer capital, tecnología y conocimiento al servicio del desarrollo”, concluyó Orillac ante los diputados.

