El presidente de la República, José Raúl Mulino, se reunió en la región de Kanto, Japón, con más de 40 representantes de compañías navieras, donde expuso la estrategia de modernización del Registro Panameño de Buques. El plan busca mantener el liderazgo mundial del pabellón panameño mediante procesos 100% digitales, mayor seguridad y un enfoque en sostenibilidad.
Mulino destacó que Panamá “no es una franquicia marítima, sino el único registro respaldado por un país”, y aseguró que la bandera panameña se proyecta como “la bandera del futuro”, con estándares internacionales de seguridad, eficiencia y protección ambiental. Japón es un socio clave: siete de cada diez armadores japoneses utilizan el pabellón panameño, que concentra el 41% del tonelaje de ese país.
El mandatario anunció además que su administración trabaja en un proyecto integral que unirá el registro con el Canal y los puertos, como parte de una estrategia marítima y logística nacional. “Nuestra meta es dejar culminada esta tarea, con una Autoridad Marítima y un registro más flexible y moderno”, señaló.
En el encuentro también intervinieron el administrador de la AMP, Luis Roquebert, y el director de Marina Mercante, Arnulfo Franco. Roquebert recordó que Panamá ha sido referente global en abanderamiento desde la década de 1920 y que hoy ofrece soluciones integrales en más de 50 países, respaldadas por su experiencia, estabilidad y red diplomática.
Por su parte, Franco presentó el tema “Registro de Buques de Panamá: Renovando nuestras estrategias para una nueva era”, donde detalló la nueva visión de “calidad sobre cantidad”: buques más nuevos y seguros, eliminación de naves de alto riesgo, procesos digitales y trazabilidad obligatoria en operaciones STS. Subrayó que Panamá es pionera en alinearse con los objetivos de descarbonización de la OMI para 2050.
Al 25 de agosto de 2025, el registro panameño suma 8,812 naves y 241.5 millones de TRB, lo que representa el 14% de la flota mundial, según IHS Markit y Clarksons Research. En el último año, el abanderamiento de nuevas construcciones aumentó 13% y los siniestros de la flota se redujeron.
“Los armadores japoneses confían en Panamá porque el pabellón protege sus inversiones y su carga con seguridad, estabilidad política, servicios logísticos y el respaldo del Canal de Panamá”, concluyó Franco.

