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La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), en colaboración con el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE), llevó a cabo recientemente el evento denominado «Encuentro con Gigantes del Mar: Ballenas y Tortugas» en el Casco Peatonal de la ciudad de Panamá.
Esta iniciativa tuvo como propósito central sensibilizar a la ciudadanía y a los actores del sector sobre la importancia crítica de la conservación de la biodiversidad marina, vinculándola directamente con el desarrollo de prácticas turísticas sostenibles en el país.
El evento se posiciona como una acción táctica dentro de una estrategia nacional más amplia que busca integrar la protección del patrimonio natural con la oferta de experiencias turísticas de valor.
El avistamiento de cetáceos y tortugas constituye un componente fundamental de la oferta de turismo de naturaleza en Panamá, un segmento que ha sido identificado como clave para la diversificación económica y el posicionamiento del país como un destino diferenciado.
La temporada actual de avistamiento atrae a un público diverso, compuesto tanto por visitantes locales como internacionales, lo que subraya la necesidad de gestionar estos recursos con un enfoque de largo plazo.

Durante la jornada, se reunieron diversos actores del ecosistema, incluyendo tour operadores, visitantes y expertos, con el objetivo de exponer la oferta de experiencias disponibles en distintos destinos nacionales, enfatizando que la sostenibilidad es un pilar necesario para mantener la competitividad del producto turístico panameño.
Jorge Correa, subadministrador general de la ATP, participó activamente en la actividad y destacó que este tipo de encuentros son esenciales para fortalecer la oferta turística nacional. Según el funcionario, el valor de los recursos naturales panameños debe integrarse de manera efectiva en una propuesta diversa y de alta calidad.
El enfoque institucional apunta a que el desarrollo de esta actividad económica no solo genere beneficios directos para los operadores turísticos, sino que también contribuya de manera tangible a la conservación de los ecosistemas marinos.
Esta visión se alinea con el modelo de Turismo-Conservación-Investigación, que busca crear un círculo virtuoso donde la investigación científica y la conservación del patrimonio natural generen el contenido necesario para el desarrollo de experiencias turísticas responsables.
La promoción de prácticas de observación responsables es una medida preventiva fundamental para evitar impactos negativos sobre las especies, asegurando así la viabilidad de este segmento turístico a futuro. La ATP ha indicado que estas acciones se alinean con sus esfuerzos por impulsar el turismo interno y conectar a la población con la riqueza natural del territorio.
La temporada de avistamiento de ballenas y tortugas es, en la actualidad, una de las principales atracciones para quienes buscan experiencias vinculadas con la biodiversidad. El impacto económico de estas actividades se extiende a las comunidades locales que participan en la cadena de valor del turismo marino, permitiendo que el crecimiento del sector sea equilibrado y sostenible.
La iniciativa en el Casco Peatonal sirve como plataforma educativa para difundir la importancia de seguir protocolos que protejan a las especies marinas. La gestión de estos recursos es vital, considerando que el turismo de naturaleza es un motor relevante para la diversificación económica del país.
La coordinación entre la ATP y MiAmbiente refleja una estrategia interinstitucional para alinear las políticas de turismo con las normativas de protección ambiental. Este esfuerzo conjunto es necesario para garantizar que el incremento en la afluencia de visitantes no comprometa la integridad de los hábitats naturales.
La sostenibilidad, por tanto, no se presenta solo como un objetivo ambiental, sino como una estrategia económica para preservar los activos que atraen al turismo internacional.
El éxito de este modelo dependerá de la capacidad de los operadores para adherirse a las prácticas responsables promovidas por las entidades. La ATP continúa trabajando en la consolidación de una oferta turística que combine la experiencia del visitante con el respeto por el entorno.
La proyección de estas actividades es clave para el posicionamiento de Panamá como un destino de referencia en el avistamiento de cetáceos a nivel regional. El Plan Maestro de Desarrollo Turístico Sostenible 2025-2030 establece que la competitividad del país depende de su capacidad para ofrecer experiencias variadas en un entorno bien comunicado, donde la conservación sea el eje central de la planificación.
Los indicadores de cumplimiento del Plan Maestro anterior, que alcanzaron un 51.3% global, reflejan las dificultades presupuestarias y operativas enfrentadas durante el periodo de pandemia. No obstante, las acciones enfocadas en la promoción y la puesta en valor de los recursos naturales han mostrado una mayor resiliencia.
La falta de estadísticas precisas sobre el turismo doméstico y la necesidad de fortalecer la coordinación interinstitucional siguen siendo retos identificados en la actualización del Plan Maestro. La implementación de este tipo de eventos busca, precisamente, cerrar la brecha entre la planificación estratégica y la ejecución operativa en los destinos prioritarios.
La integración de las comunidades locales en la producción turística es otro de los objetivos clave del Plan Maestro, buscando que el turismo sea parte integral de la educación y el desarrollo social.
Al fomentar un turismo de bajo impacto, orientado a un viajero consciente, Panamá busca atraer a un perfil de visitante con mayor capacidad adquisitiva y un interés genuino por la autenticidad y la conservación. Este enfoque, aunque requiere de una base estadística más completa y fiable para su medición, representa la apuesta estratégica del país para los próximos años.
La colaboración entre instituciones y el sector privado es, en última instancia, el mecanismo que permitirá transformar estos encuentros en resultados económicos y sociales sostenibles.