Actualizando cotizaciones…
Datos proporcionados por Financial Modeling Prep.
Mirada Económica

Megaproyectos, inflación y retrasos: los riesgos invisibles de la construcción en Panamá

Construcción de las nuevas esclusas del Atlántico del Canal de Panamá
Los proyectos de gran escala exigen coordinar financiamiento, suministros, personal, contratos y cronogramas durante periodos prolongados. Foto: Ivo Kruusamägi · CC BY-SA 4.0.
Foto de Magdiel Torres
Publicado hace 10 hours

La recuperación de la construcción en Panamá abre oportunidades para nuevos proyectos, pero también expone a desarrolladores, contratistas e inversionistas a riesgos capaces de elevar costos y alterar cronogramas. Marsh Risk identifica la inflación, las interrupciones de suministro y la escasez de talento cualificado entre los principales desafíos que deben gestionarse durante todo el ciclo de una obra.

La advertencia parte del Global Construction Risk Review 2025 de Marsh, que combina el análisis de informes anuales de grandes contratistas, una encuesta a más de 230 profesionales de la construcción y la perspectiva de especialistas. La nota local relaciona esos hallazgos con el nuevo impulso que registra la actividad panameña.

Según cifras de la Cámara Panameña de la Construcción citadas en el comunicado, los permisos de construcción crecieron 36.3% entre enero y marzo de 2026 a escala nacional. El aumento representa un repunte del indicador después de dos años consecutivos de caídas y coincide con una recuperación de la inversión privada.

El comunicado también sitúa el peso de la construcción cerca del 16% del producto interno bruto de Panamá. Ese tamaño hace que los cambios en inversión, empleo, materiales y financiamiento tengan efectos sobre otras actividades. Una demora en una obra puede trasladarse a proveedores, subcontratistas, compradores y entidades que aportaron capital.

Adriana Martínez de Santana, vicepresidenta de Corporate & Commercial y líder de Specialty de Construcción de Marsh Panamá, señaló que el país atraviesa un momento importante para el sector. La ejecutiva vinculó la recuperación de la inversión privada con el interés en proyectos estratégicos y destacó la necesidad de anticipar riesgos desde las primeras decisiones.

Marsh plantea que la gestión de riesgos debe acompañar todo el ciclo de vida de una obra. Eso incluye diseño, estructuración financiera, contratación, compras, construcción, pruebas y entrega. Identificar una amenaza cuando el proyecto ya está retrasado reduce las alternativas disponibles y suele aumentar el costo de cualquier corrección.

El 29% de los líderes consultados considera que la inflación y el contexto económico representan el principal riesgo para sus operaciones y la rentabilidad. Los aumentos de materiales, energía, transporte y financiamiento pueden erosionar márgenes cuando un contrato fue calculado con precios que dejan de reflejar las condiciones reales del mercado.

La presión financiera también afecta el flujo de caja. Los megaproyectos exigen desembolsos durante periodos prolongados y dependen de pagos coordinados entre propietarios, contratistas y proveedores. Cuando suben las tasas, cambian los precios o se demora una certificación, el problema puede extenderse rápidamente a toda la cadena contractual.

Área de construcción de las nuevas esclusas de Cocolí en Panamá
Marsh identifica los retrasos de materiales y la escasez de talento especializado entre las principales amenazas para la ejecución de obras. Foto: Mariordo (Mario Roberto Durán Ortiz) · CC BY-SA 4.0.

Los retrasos de materiales constituyen otra señal crítica. El 44% de los encuestados reportó demoras significativas relacionadas con dificultades para acceder a equipos, insumos y componentes necesarios. Un elemento que llega tarde puede detener actividades posteriores, incluso cuando el resto de la obra cuenta con personal y recursos disponibles.

Las interrupciones pueden originarse lejos del proyecto. Tensiones geopolíticas, restricciones comerciales, congestión portuaria o problemas en rutas estratégicas modifican disponibilidad, tiempo de tránsito y costo. Para Panamá, centro logístico y economía abierta, vigilar proveedores alternativos y tiempos de reposición forma parte de la planificación de obras de gran escala.

La escasez de talento especializado aparece como el riesgo más extendido entre los tres destacados por la nota. El 56% de los participantes señaló que la falta de personal cualificado ha generado aumentos relevantes de costos y dificultades para cumplir cronogramas. El problema abarca oficios técnicos, supervisión, ingeniería y gestión de proyectos.

Contratar más personas no resuelve automáticamente esa brecha. Ciertas funciones requieren experiencia, certificaciones y conocimiento específico de equipos o procesos. La capacitación, la retención y la planificación de turnos deben considerarse antes de iniciar etapas críticas, porque sustituir personal durante la ejecución puede reducir productividad y elevar riesgos de seguridad o calidad.

El informe también recoge preocupaciones sobre los tiempos de maduración, la coordinación institucional, los costos de estructuración financiera y el acceso a inversión. En un megaproyecto, permisos, contratos, servidumbres, financiamiento y decisiones técnicas avanzan en paralelo. La falta de alineación entre esas rutas puede convertirse en una demora aunque la construcción física progrese.

Frente a ese entorno, las empresas están fortaleciendo la colaboración entre desarrolladores, contratistas, proveedores e inversionistas. Compartir datos sobre avances, costos y suministros permite detectar desviaciones con mayor rapidez. La colaboración, sin embargo, necesita responsabilidades definidas y mecanismos para resolver cambios, reclamaciones y contingencias sin paralizar el proyecto.

Marsh también observa mayor uso de herramientas de análisis y cuantificación de riesgos. Los escenarios financieros, las reservas de contingencia y el seguimiento de hitos ayudan a comparar el impacto de una demora o un aumento de precios. La información no elimina la incertidumbre, pero permite asignar recursos y negociar coberturas con mayor fundamento.

Los contratos ocupan un lugar central. Definir cómo se distribuyen variaciones de precios, eventos de fuerza mayor, atrasos de proveedores y cambios de alcance reduce conflictos posteriores. Las cláusulas deben corresponder con la realidad operativa y no limitarse a trasladar todo el riesgo a una parte que carece de capacidad financiera para absorberlo.

La recuperación del sector aumenta la importancia de esa disciplina. Más permisos y proyectos crean empleo e inversión, pero también elevan la demanda simultánea de materiales, profesionales y financiamiento. Si la capacidad disponible no crece al mismo ritmo, los cuellos de botella pueden aparecer precisamente durante la fase de mayor expansión.

Para Marsh, anticipar riesgos y reforzar la cooperación será determinante para construir proyectos más resilientes, eficientes y sostenibles. En Panamá, el éxito del nuevo ciclo de inversión dependerá tanto de atraer capital y poner obras en marcha como de controlar costos, asegurar suministros y conservar el talento necesario hasta la entrega.

Comparte