Centroamérica, Panamá y República Dominicana concentran el 77% de las zonas francas de la región, una escala que coloca a ese corredor en el centro de la competencia por nuevas inversiones y operaciones de nearshoring.
Las zonas francas de América Latina han dejado de funcionar únicamente como recintos de exención fiscal. Hoy reúnen manufactura avanzada, servicios globales, logística, tecnología y talento especializado. Un análisis regional divulgado por EY estima que el ecosistema ya supera las 800 zonas operativas, alberga a más de 10.000 empresas y genera más de US$60.000 millones en exportaciones.
