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¿Por qué importa?
¿Por qué importa?
El Foro Económico Mundial vincula tres tendencias del relevo laboral: las barreras para que las mujeres lleguen a la dirección, la pérdida de experiencia en el sector público por jubilaciones y los límites de la inteligencia artificial frente a las promesas de productividad.
Para las empresas e instituciones panameñas, estas referencias internacionales ofrecen preguntas útiles sobre contratación, ascenso y retiro, pero requieren datos propios antes de trasladarse a planes específicos. Queda pendiente determinar cómo preparar a quienes asumirán las próximas responsabilidades en un contexto de cambio tecnológico y generacional.
Síntesis generada con IA.
Una empresa puede contratar más mujeres y seguir eligiendo a sus máximos ejecutivos entre un grupo muy parecido al de siempre. Un gobierno puede incorporar inteligencia artificial y perder, al mismo tiempo, el conocimiento de quienes llevan décadas resolviendo sus problemas. En ambos casos, la renovación del trabajo depende de algo más que sumar personas o comprar tecnología: importa cómo se prepara a quienes asumirán las próximas responsabilidades.
Esa es la conexión entre los tres temas que el Foro Económico Mundial (WEF) reúne en la edición 139 de su boletín 3 Work Trends, difundida el 7 de octubre: las barreras para que las mujeres lleguen a la dirección, las jubilaciones en el sector público y la coherencia entre los valores que proclaman los líderes y las decisiones que toman.
La brecha comienza antes del nombramiento del CEO
El informe sobre brecha de género en la alta dirección, publicado por el WEF en junio, combina datos de LinkedIn y Egon Zehnder. La diferencia entre ocupar una posición ejecutiva y llegar al máximo cargo es visible: en los datos de LinkedIn citados por el organismo, las mujeres representan 24.6% de la alta dirección y 19.1% de los puestos de CEO.
En los consejos de las grandes empresas cotizadas analizadas por Egon Zehnder, ocupan 29.3% de los asientos, pero alrededor de 5% de las presidencias. Son indicadores de conjuntos distintos de empresas y profesionales; no una tasa única aplicable a todas las organizaciones ni una medición específica de Panamá.
El análisis del WEF sitúa parte del problema en el recorrido hacia la cima. Las direcciones financiera y de operaciones son vías habituales hacia el puesto de CEO, pero las mujeres ocupan apenas alrededor de una cuarta parte de esos cargos. Aumentar su presencia en otras funciones no garantiza que accedan a esas experiencias.
La pregunta para una compañía empieza, por tanto, antes de la selección final: quién recibe la responsabilidad sobre un negocio, un presupuesto o una operación compleja. Revisar esas oportunidades permite observar cómo se forma el grupo de candidatos, además de contar cuántas mujeres hay en la plantilla.
Jubilarse también significa llevarse conocimiento
El relevo tiene otra dimensión en los gobiernos. Según Government at a Glance 2025, de la OCDE, en 2023 las personas de 55 años o más representaban, en promedio, 27.1% del personal de las administraciones centrales y ocupaban 42% de los puestos de alta gerencia.
La edad no fija una fecha de retiro para cada trabajador. Los datos sí muestran que una parte importante de la experiencia directiva se concentra en las generaciones mayores, lo que vuelve relevante planificar la sucesión y documentar procedimientos antes de que se pierda ese conocimiento.
En un artículo publicado por el WEF el 2 de octubre, Gustavo Maia, fundador y director ejecutivo de Colab, propone aprovechar la rotación por jubilación para revisar el trabajo antes de reproducir los mismos puestos. Es una propuesta del autor, no una instrucción del Foro para reducir el empleo público.
Su planteamiento consiste en identificar las tareas que pueden recibir apoyo tecnológico y reservar la capacidad humana para decisiones que requieren criterio, responsabilidad y trato con las personas. También incluye conservar el conocimiento institucional y mantener controles cuando la automatización afecta derechos o servicios.
Ahorrar minutos no equivale a reemplazar puestos
Una prueba del Gobierno británico con Microsoft 365 Copilot ofrece una referencia concreta. Participaron 20,000 empleados de 12 organizaciones entre septiembre y diciembre de 2024; los resultados se publicaron en junio de 2025. Los usuarios reportaron un ahorro medio estimado de 26 minutos diarios.
El matiz importa: se trata de tiempo declarado por los participantes. El informe reconoce que las limitaciones del experimento impidieron identificar cómo se utilizó el tiempo liberado. El resultado no demuestra por sí solo una reducción de costos presupuestarios ni permite calcular cuántos empleos podrían eliminarse.
Por separado, el Instituto Alan Turing estimó que cerca de 41% del tiempo de trabajo del sector público de Gran Bretaña se dedica a actividades que podrían recibir apoyo de IA generativa. Es una estimación de potencial sobre tareas, no un pronóstico de despidos ni un ahorro ya conseguido.
La confianza se juega en las decisiones
El tercer tema del boletín aborda cómo dirigir esa transición. El episodio de Agenda Dialogues sobre liderazgo auténtico, publicado el 5 de octubre, reúne a Rashimah Rajah, de la Universidad de Twente; Michael Riedl, de Team Internet, y Mershad Javan, de GoDigital. La conversación explora cómo vincular los valores de una organización con su estrategia y su manera de dirigir.
La discusión es pertinente para las otras dos tendencias: los compromisos con la igualdad se ponen a prueba al repartir responsabilidades, y las promesas sobre IA, al decidir cómo se capacita y evalúa a los trabajadores. Para empresas e instituciones panameñas, estas referencias internacionales ofrecen preguntas útiles, pero requieren datos propios antes de trasladarlas a planes de contratación, ascenso o retiro.
Preparar el relevo exige saber quién puede avanzar, qué experiencia necesita y qué conocimiento debe permanecer cuando alguien se marcha. La tecnología puede ayudar en ese proceso; las decisiones sobre oportunidades, responsabilidad y confianza siguen en manos de quienes dirigen.