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Ciudad de Panamá, 19 de julio 2026. El creciente malestar por las altas facturas de electricidad y las deficiencias en el servicio quedó reflejado en las cifras presentadas por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), que reconoció un aumento sostenido de las reclamaciones y aseguró que su papel es fiscalizar a las empresas distribuidoras, no defenderlas.
“El ciudadano ya está cansado de excusas y de explicaciones. Lo que quiere son soluciones”, afirmó el administrador de la ASEP, Zelmar Rodríguez Crespo, al reconocer la frustración de usuarios que enfrentan interrupciones constantes del servicio, dificultades para entender sus facturas y largos tiempos de espera para recibir atención de las empresas eléctricas.
La entidad informó que, entre julio de 2025 y junio de 2026, admitió 10,231 reclamos relacionados con los servicios públicos. De ese total, 9,659 casos, equivalentes al 94.4%, correspondieron al servicio de electricidad, mientras que el resto se distribuyó entre agua potable y telecomunicaciones.
El principal motivo de las reclamaciones fue el alto consumo reflejado en las facturas. Según la ASEP, 7,328 expedientes estuvieron relacionados con aumentos en el consumo facturado, una cifra que, a juicio de la institución, confirma que existe un problema que requiere atención.
La autoridad explicó que los usuarios que consideren excesivo el monto de su recibo deben presentar primero el reclamo ante la empresa distribuidora. Si la respuesta no les satisface, pueden acudir a la ASEP mediante cualquiera de sus agencias, la línea 183 o los canales digitales habilitados.
Como parte de una campaña de orientación, la institución exhortó a los consumidores a revisar con detenimiento sus facturas antes de fijarse únicamente en el monto a pagar. Recomienda verificar el consumo registrado, compararlo con el mes anterior, confirmar el número de días facturados —que debe oscilar entre 28 y 31 días— y comprobar si la lectura del medidor fue real o estimada.

La ASEP recordó que una empresa solo puede realizar hasta tres facturaciones estimadas en un año. Si supera ese límite o factura más días de los permitidos, el usuario puede presentar un reclamo que incluso podría derivar en sanciones contra la distribuidora.
Asimismo, aconsejó revisar que en el detalle de la factura aparezcan correctamente aplicados los subsidios otorgados por el Estado, los descuentos para jubilados y cualquier otro cargo adicional, así como las devoluciones derivadas de multas impuestas a las empresas.
Las estadísticas también muestran que los usuarios obtienen resultados favorables en una parte importante de los procesos. De los reclamos por electricidad que llegan a resolución en la ASEP, aproximadamente el 45% se falla a favor del consumidor, lo que evidencia que una proporción significativa de las inconformidades encuentra respaldo tras la revisión técnica de la autoridad.
Las cifras reflejan un sistema eléctrico bajo creciente escrutinio ciudadano y una demanda cada vez mayor por mayor transparencia en la facturación, respuestas oportunas y un servicio más confiable. Mientras las reclamaciones continúan aumentando, la presión recae sobre las empresas distribuidoras y el regulador para recuperar la confianza de miles de usuarios que esperan menos explicaciones y más soluciones.
