Este domingo, los suecos decidirán qué rumbo quieren para los próximos cuatro años, después de dos legislaturas marcadas por la inestabilidad política. El país llega a las urnas tras los gobiernos en minoría del ex primer ministro socialdemócrata Stefan Löfven, que no podían garantizar estabilidad debido a la negativa de la centroderecha a pactar con la extrema derecha de los Demócratas de Suecia.
En 2021, tras perder una moción de censura, Löfven dimitió y Magdalena Andersson llegó al poder. En 2022, a esa inestabilidad se sumaron la guerra en Ucrania y la preocupación por la cercanía fronteriza con Rusia. Suecia decidió romper su histórica neutralidad y anunció en mayo de 2022 su intención de entrar en la OTAN; la adhesión se concretó el 7 de marzo de 2024.
