Las remesas familiares recibidas por Guatemala, Honduras y El Salvador sumaron 29,064 millones de dólares entre enero y julio.
El flujo sostiene el consumo de los hogares en estas tres economías y depende de la política migratoria de Estados Unidos. Para Panamá, que opera como plaza de tránsito de dinero a través de sus veinte empresas de remesas registradas, la relevancia radica en que dicha condición será examinada por la Quinta Ronda de evaluaciones del GAFI a partir de agosto de 2027.
