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El presidente José Raúl Mulino recibió este miércoles en Panamá a Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, en una reunión que volvió a colocar la seguridad del Canal y la cooperación entre ambos países en la agenda bilateral.
Hegseth llegó acompañado de funcionarios estadounidenses y fue recibido por una delegación panameña. Las fotografías distribuidas por la Presidencia muestran a los dos funcionarios saludándose y luego reunidos alrededor de una mesa con sus respectivos equipos.
La visita ocurre mientras Panamá alberga dos encuentros regionales de seguridad. Uno es Panamax 2026, un ejercicio que reúne a participantes de varios países para practicar cómo responderían juntos ante una amenaza simulada contra el Canal. El otro es una conferencia de autoridades de seguridad dedicada al combate de los carteles y otras organizaciones criminales que operan en más de un país.
La coincidencia permite a Washington presentar su relación con Panamá como parte de una estrategia más amplia: ayudar a los gobiernos de la región a compartir información, entrenar juntos y reaccionar con mayor rapidez ante el narcotráfico, los ataques informáticos y los riesgos para puertos y rutas comerciales.
Una cooperación que ya está en marcha
Estados Unidos mantiene una relación de seguridad de larga data con Panamá y aporta entrenamiento, tecnología e información que el país difícilmente podría desarrollar con la misma escala por sí solo. Para el Gobierno panameño, esa ayuda puede fortalecer a la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval y el Servicio Nacional de Fronteras, especialmente cuando investigan redes que cruzan las fronteras nacionales.
Panamax 2026 se desarrolla del 3 al 14 de agosto. Según la información oficial del ejercicio, los participantes ensayan una respuesta conjunta ante un escenario ficticio que amenaza al Canal y a la región. No se trata de una operación contra un país concreto ni de una emergencia real.
Para Estados Unidos, la continuidad del Canal es un asunto económico y de seguridad. La vía conecta las costas del Atlántico y el Pacífico, reduce distancias para los buques y es utilizada por compañías estadounidenses para mover alimentos, energía, materias primas y productos manufacturados.
Para Panamá, el interés es igual de directo. Una interrupción dañaría los ingresos del Canal, los puertos y los servicios logísticos, además de afectar la imagen del país como una ruta neutral y confiable.
El antecedente de la visita de 2025
Hegseth ya había visitado Panamá en abril de 2025. En aquella ocasión, los dos gobiernos anunciaron una ampliación de la cooperación en entrenamiento, ciberseguridad, intercambio de información y protección de infraestructura.
La declaración conjunta reconoció la soberanía de Panamá sobre el Canal y sus áreas adyacentes. También señaló que Estados Unidos contemplaba alrededor de 230 millones de dólares en asistencia de seguridad durante cinco años, sujeta a los procesos de aprobación correspondientes.
La ayuda estadounidense ofrece ventajas prácticas. Permite compartir conocimientos, realizar ejercicios con equipos de distintos países y mejorar la respuesta ante amenazas que Panamá no puede enfrentar únicamente dentro de sus fronteras. También acerca al país a su socio comercial y de seguridad más influyente.
Pero la relación ha sido políticamente sensible. Sectores panameños han expresado preocupación por la presencia temporal de personal militar estadounidense y por cualquier acuerdo que pueda interpretarse como una cesión de autoridad. Mulino ha sostenido que Panamá conservará el control de su territorio y que no aceptará bases militares extranjeras.
Lo que deja la reunión
La visita de este miércoles muestra que ambos gobiernos han optado por mantener una relación cercana a pesar de esas diferencias. Para Washington, Panamá es un socio que ocupa una posición excepcional entre dos océanos. Para Panamá, Estados Unidos ofrece recursos y experiencia que pueden mejorar su capacidad para vigilar costas, fronteras y sistemas informáticos.
El alcance de la reunión dependerá de los acuerdos o compromisos concretos que los gobiernos hagan públicos. Por ahora, el mensaje más claro es la continuidad: Mulino y Hegseth volvieron a sentarse con sus equipos en Panamá mientras funcionarios de la región practican una respuesta conjunta alrededor de una de las rutas comerciales más importantes del mundo.