Panamá vuelve a ocupar un lugar central en un escenario que históricamente ha obligado al país a caminar sobre una línea delicada: proteger la seguridad de una de las rutas comerciales más importantes del mundo sin convertir su territorio en una plataforma militar de intereses ajenos.
Con el inicio de Panamax 2026, un ejercicio multinacional que reúne a unos 1,700 uniformados de siete países, las autoridades defienden la necesidad de prepararse frente al crimen organizado, los ciberataques, las amenazas híbridas y las emergencias.
