Entre enero y agosto de 2026, la oferta eléctrica de Panamá creció un 5,1 %, pero la generación hidráulica cayó 15,4 % y las centrales térmicas llenaron el vacío.
El cambio en la matriz afecta al sistema eléctrico panameño al incrementar la dependencia de las plantas térmicas, que son las más caras y contaminantes, frente a la caída de las fuentes hidráulicas y renovables. El informe no incluye precios, costos de generación ni datos de lluvia, por lo que queda pendiente determinar el impacto financiero de esta mezcla energética.
