Panamá ha dado el primer paso para llevar el ITBMS a una parte de la economía que, hasta ahora, ha sido difícil de encajar en reglas concebidas para comercios con dirección, caja registradora y presencia física. El Consejo de Gabinete aprobó enviar a la Asamblea Nacional el proyecto de ley 30-26, una propuesta que redefine cuándo una operación digital se considera consumida en el país y cómo debe recaudarse el impuesto cuando el proveedor está fuera de Panamá.
La decisión todavía no crea una obligación inmediata. El texto debe ser presentado, discutido y aprobado por la Asamblea antes de convertirse en ley. Pero el planteamiento anticipa un cambio visible para consumidores y empresas: servicios de streaming, almacenamiento en la nube, publicidad digital, aplicaciones, intermediación en línea y ciertos bienes o servicios adquiridos mediante plataformas podrían quedar sujetos a las mismas reglas generales del Impuesto a la Transferencia de Bienes Corporales Muebles y la Prestación de Servicios que ya soportan proveedores establecidos en Panamá.
