Panamá busca reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer la adaptación frente a sequías e inundaciones mediante metas fijadas para 2035 y la participación de diversos sectores.
Los efectos del cambio climático pueden comprometer el abastecimiento de agua, la producción de alimentos, la estabilidad de los hogares, la infraestructura y las operaciones de los negocios en el país. Según el Ministerio de Ambiente, la estrategia exige coordinar políticas institucionales, movilizar recursos e involucrar al sector privado y a las comunidades.
