Un tribunal panameño declaró culpables a dos mujeres y un hombre por delitos contra el ambiente y delincuencia organizada vinculados al tráfico ilegal de más de 135.000 aletas de tiburón.
Afecta el equilibrio de los ecosistemas marinos en Panamá y plantea un desafío para vigilar las cadenas de suministro debido a la posición geográfica y portuaria del país. Queda pendiente que el tribunal anuncie las penas correspondientes durante la lectura formal de la sentencia.
