Ciudad de Panamá, 14 de octubre 2026. El Gobierno panameño intenta resolver dos urgencias al mismo tiempo: financiar la atención de las familias afectadas por el terremoto del 9 de octubre y evitar que la emergencia altere sus objetivos fiscales. La estrategia, según el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, consiste en movilizar donaciones, aportes internacionales y primas de seguros antes de recurrir a nuevo endeudamiento.
Chapman afirmó que, pese a la magnitud del desastre, los análisis preliminares indican que Panamá podría cumplir su meta de déficit fiscal de 3,5% del producto interno bruto (PIB). Aunque la declaratoria de emergencia permite al Ministerio de Economía y Finanzas solicitar a la Asamblea Nacional una dispensa de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, el ministro aseguró que, por ahora, no considera necesario recurrir a esa alternativa.
