Ciudad de Panamá, 17 de junio 2026. El Gobierno nacional dio un paso para fortalecer una de sus apuestas agrícolas más prometedoras: el cacao. El Consejo de Gabinete aprobó el Proyecto de Ley 21-26, que respalda la adhesión del país al Convenio Internacional del Cacao 2026, un acuerdo global que regula la cooperación y el desarrollo de esta industria estratégica.
La iniciativa mantiene la participación de Panamá dentro de la Organización Internacional del Cacao (ICCO), el principal organismo mundial del sector, encargado de promover políticas, estudios técnicos y mecanismos de cooperación entre países productores y consumidores.
La decisión llega en un momento en que el cacao gana relevancia en la economía rural panameña. Miles de productores en Bocas del Toro, la comarca Ngäbe-Buglé y Colón dependen de este cultivo, considerado además una actividad compatible con la conservación de bosques y la biodiversidad.
El convenio busca impulsar precios más justos para los agricultores, fortalecer las economías cacaoteras y crear espacios de diálogo entre gobiernos y empresas privadas sobre el futuro de la cadena global del cacao.
Para Panamá, la adhesión representa una oportunidad de elevar su perfil internacional y consolidar la reputación de su cacao en mercados especializados. El país aspira a reforzar su reconocimiento como productor de cacao fino y de aroma, una distinción altamente valorada en la industria del chocolate premium y cuya evaluación está respaldada por la ICCO.
La propuesta será enviada ahora a la Asamblea Nacional. De ser aprobada, Panamá obtendría acceso pleno a programas de cooperación, asistencia técnica, estadísticas especializadas y espacios de decisión que influyen en el rumbo del mercado mundial del cacao.
Más que un trámite diplomático, la medida refleja una apuesta por transformar un cultivo tradicional en una herramienta de desarrollo económico, generación de ingresos y proyección internacional.