¿Por qué importa?
Alrededor de 600.000 procesadores H200 de Nvidia permanecen almacenados en Hong Kong a la espera de autorizaciones chinas para su importación a gran escala.
El caso afecta a las empresas tecnológicas chinas que buscan capacidad de cómputo para sus proyectos de inteligencia artificial, mientras Pekín mantiene pendiente la aprobación de gran volumen por preocupación ante la dependencia de tecnología estadounidense.
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