Panamá registró el megavatio hora más barato de la región en abril a 46 dólares, mientras Costa Rica alcanzó los 410 dólares en la misma red, reflejando una persistente dispersión de precios a veinticinco años del Tratado Marco.
Afecta a los hogares y comercios de Panamá al mantener tarifas minoristas entre las más altas de América Latina, a pesar de que el país vende excedentes energéticos baratos al mercado regional mayorista. Queda por resolverse si la ampliación de la transmisión reduce la brecha y si el plan de licitaciones gubernamental logra estabilizar la factura interna frente al combustible.