La reducción del área sembrada de arroz en Panamá, causada por la falta de lluvias, altas temperaturas y escasez de infraestructura de riego, obliga al país a depender de más importaciones para garantizar el abastecimiento.
La caída del área cultivada afecta a los productores de Coclé, la península de Azuero y Chiriquí mediante la pérdida de empleos, menor actividad económica y dificultades financieras. Según Omar Spiegel, de FAPAGRAP, esto provocará una mayor salida de divisas por importaciones para cubrir el faltante del segundo semestre de 2027.
