El Ministerio de Salud mantiene bajo vigilancia sanitaria y médica a 3,800 damnificados en 54 albergues tras el terremoto del 9 de octubre, tras registrar 200 casos de enfermedades gastrointestinales cuya incidencia ha disminuido.
La situación afecta directamente a las 3,800 personas damnificadas ubicadas en los albergues, quienes dependen de la continuidad del suministro de agua segura, la manipulación adecuada de alimentos y la vigilancia epidemiológica para evitar nuevos brotes de enfermedades.
