Mark Zuckerberg no suele escribir manifiestos cuando le falta una idea. Los escribe cuando necesita convertir una estrategia empresarial en una teoría sobre el futuro. Su nuevo ensayo, The Future is for Everyone, publicado el 10 de agosto, cumple precisamente esa función. En unas 6,500 palabras, el fundador de Meta presenta la superinteligencia como la próxima gran ampliación de la libertad individual y a su compañía como el vehículo mejor situado para repartirla.
El documento es ambicioso, minucioso y, en algunos tramos, sorprendentemente concreto. Promete agentes personales que conocerán la salud, las relaciones, las finanzas y los objetivos de cada usuario; tutores con conocimientos de doctorado; herramientas para crear empresas sin grandes equipos; avances científicos acelerados; versiones gratuitas para miles de millones de personas y capacidad adicional asignada mediante subastas dinámicas. También propone reglas para el código abierto, la ciberseguridad, los riesgos biológicos, la privacidad, la relación con los gobiernos y la competencia entre Estados Unidos y China.