El crecimiento previsto de misiones públicas y privadas a la Luna está convirtiendo las comunicaciones espaciales en un problema de infraestructura compartida. La Unión Internacional de Telecomunicaciones advierte que los acuerdos diseñados para operaciones aisladas serán insuficientes cuando coincidan vehículos, estaciones científicas y servicios comerciales.
La UIT señala que cientos de misiones lunares están previstas durante las próximas dos décadas. Ese volumen exigirá reglas comunes para radiofrecuencias, navegación, intercambio de datos y coordinación entre operadores que pueden utilizar equipos y protocolos diferentes.