Información INTL, 26 de julio 2026. Mientras el mundo acelera la instalación de parques eólicos y solares, una realidad persiste: los combustibles fósiles continúan sosteniendo la mayor parte del consumo energético mundial. La transición avanza, pero no al ritmo ni con el alcance necesarios para reducir de forma decisiva las emisiones de carbono.
El principal obstáculo es estructural. La electricidad representa apenas una quinta parte del consumo global de energía, y aunque las fuentes renovables han ganado terreno en ese sector, industrias como la producción de acero, fertilizantes, hidrógeno y combustibles continúan dependiendo, en gran medida, del carbón, el petróleo y el gas natural.
