La revolución de la inteligencia artificial (IA) avanza a distintas velocidades, y las consecuencias comienzan a sentirse en los balances empresariales. Según un nuevo estudio del Boston Consulting Group (BCG), la distancia entre las compañías líderes en IA y las rezagadas se amplía rápidamente, impulsada por la irrupción de sistemas autónomos capaces de aprender y actuar por cuenta propia.
El informe, titulado “The Widening AI Value Gap: Build for the Future 2025”, analiza el nivel de madurez en IA de 1.250 ejecutivos en más de 25 sectores y nueve industrias globales. Las cifras son elocuentes: solo el 5 % de las empresas califican como “preparadas para el futuro”, mientras que el 60 % aún no cuenta con las capacidades necesarias para aprovechar la tecnología a gran escala.
