Ciudad de Panamá, 7 de julio 2026. Durante décadas, Japón vio a Panamá principalmente como el país que alberga una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Ahora, quiere ser parte de lo que viene después.
Esa fue la señal que dejó la reunión celebrada este lunes entre el presidente José Raúl Mulino y la cúpula del Keidanren, la organización empresarial más influyente de Japón, cuyos miembros controlan buena parte de la industria, las finanzas y la tecnología de la tercera economía del planeta. El encuentro marcó el inicio de conversaciones para negociar un Acuerdo de Asociación Económica y abrió la puerta a inversiones japonesas en algunos de los proyectos más ambiciosos que Panamá ha planteado para la próxima década.
