La inteligencia artificial se discute casi siempre como un asunto de software. Su restricción más dura, sin embargo, es física: cada modelo entrenado y cada consulta respondida se traducen en electricidad, refrigeración y espacio de centro de datos. Esa cuenta empezó a llegarle a Centroamérica, una región donde la red todavía se planifica con márgenes ajustados.
El próximo 26 y 27 de agosto, más de 300 ejecutivos, industriales y técnicos se reunirán en el Centro de Convenciones Tikal Futura, en Guatemala, para el Innovation Day Centroamérica 2026 de Schneider Electric. Es un encuentro corporativo —la francesa lo organiza para celebrar 50 años en la región—, pero el tema que lo ordena excede a la empresa que lo convoca.
