Una compra de 70 libros usados no suele alterar el mercado editorial. Miles de pedidos semejantes, dirigidos a títulos aparentemente inconexos y enviados a pocos compradores, sí pueden hacerlo. Durante 2026, libreros de Estados Unidos y Europa han descrito encargos inusuales de manuales técnicos, obras agotadas, libros académicos y volúmenes publicados décadas antes de que ChatGPT pusiera la inteligencia artificial generativa al alcance de millones de personas.
La explicación que circula con más fuerza es que empresas de IA, o intermediarios que trabajan para ellas, están buscando papel para convertirlo en datos. La investigación más reciente sobre esas compras confirma que hay movimientos atípicos y que corredores de datos ofrecen adquisición masiva para laboratorios. No demuestra, sin embargo, quién está detrás de cada pedido ni que la mayoría de los ejemplares sean raros. Esa cautela importa: una operación histórica de Anthropic sí está documentada; atribuirle toda la demanda actual todavía sería especulación.