En respuesta al impacto de la crisis energética mundial y el alza sostenida en los precios del petróleo, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), puso en marcha un plan de austeridad para contener el gasto público.
Mediante la Circular MEF-2026-19187, dirigida a todas las entidades del Estado, se establecen medidas obligatorias para optimizar el uso de los recursos en medio de un escenario internacional marcado por la volatilidad energética y el encarecimiento del costo de vida.
La disposición surge en un contexto donde los precios del combustible, la energía, el transporte y los alimentos continúan en aumento, presionando tanto las finanzas públicas como el bolsillo de los ciudadanos.
