Ciudad de Panamá, 18 de mayo 2026. La inflación en Panamá volvió a acelerarse en abril, impulsada por el fuerte incremento en los precios de los combustibles, una señal de cómo las tensiones geopolíticas en Oriente Medio comienzan a sentirse con mayor fuerza en una economía altamente dependiente de las importaciones energéticas.
El Índice de Precios al Consumidor registró una variación nacional de 1,1 % respecto al mes anterior, según informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría de la República. El aumento fue de 0,9 % en la provincia de Panamá y de 1,2 % en el resto urbano del país.
El principal motor del alza fue el sector transporte, que subió 6,2 % en apenas un mes. Detrás de ese salto estuvo el encarecimiento de combustibles y lubricantes para vehículos particulares, cuyos precios aumentaron 22,7 %, reflejando el impacto del alza internacional del petróleo sobre el mercado panameño.
Panamá importa prácticamente todos los hidrocarburos que consume, lo que deja a su economía particularmente expuesta a las turbulencias externas. La reciente escalada de tensiones en Oriente Medio ha presionado los precios internacionales del crudo y trasladado rápidamente ese impacto a las estaciones de servicio del país.
Entre el 15 y el 29 de mayo, la gasolina de 95 octanos se comercializa entre 5,15 y 5,34 dólares por galón, mientras que la de 91 octanos oscila entre 4,84 y 5,03 dólares. El diésel, esencial para el transporte de mercancías y la actividad logística, se vende entre 5,01 y 5,20 dólares por galón.
El informe también reflejó aumentos moderados en otros segmentos de consumo. Los sectores de información y comunicación crecieron 0,5 %, mientras que vivienda, agua, electricidad y gas subieron 0,4 %. Salud, recreación, restaurantes, alojamiento y cuidado personal registraron incrementos menores, de 0,1 %.
No todos los precios avanzaron en la misma dirección. El costo de bebidas alcohólicas y tabaco cayó 0,3 %, mientras que prendas de vestir, calzado y artículos para el hogar retrocedieron 0,2 %, una señal de que el consumo interno sigue mostrando debilidad en algunos sectores.
Aun así, el repunte inflacionario marca un contraste con la relativa estabilidad observada en los últimos años. Panamá cerró 2024 con una inflación acumulada de apenas 0,7 % y una tasa interanual negativa de -0,2 %, muy por debajo de los niveles registrados tras la pandemia.
Ahora, con el combustible encareciendo el transporte y presionando costos a lo largo de la economía, resurgen preguntas sobre cuánto tiempo podrá Panamá mantener una inflación moderada en un mundo cada vez más condicionado por conflictos geopolíticos y volatilidad energética.