La actividad empresarial de la eurozona se desaceleró en octubre hasta su menor ritmo en cuatro meses, con un índice PMI compuesto que cayó a 51.9 puntos.
El debilitamiento afecta a Francia, que volvió a contraerse, y a Alemania, donde se moderó el crecimiento privado. Las empresas encuestadas enfrentan costos crecientes de insumos y un estancamiento en la contratación, según S&P Global.