El Ministerio de Ambiente y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentaron el estudio “Impacto de la crisis climática, ambiental y energética en el desarrollo y bienestar de las niñas, niños y adolescentes de Panamá”, una investigación pionera que pone en evidencia cómo la crisis climática afecta de forma desproporcionada a los niños, niñas y adolescentes en el país, especialmente a quienes viven en condiciones de mayor vulnerabilidad social y geográfica.
De acuerdo con el informe, uno de cada cuatro niños reside en zonas expuestas a alta vulnerabilidad climática. Las amenazas derivadas del aumento de temperatura, pérdida de acceso a servicios básicos y los desastres naturales tienen consecuencias directas en la salud, educación y protección de la infancia. Entre los grupos más afectados se encuentran aquellos en situación de pobreza, con discapacidad, desplazamiento forzado o que pertenecen a pueblos indígenas.
