Ciudad de Panamá — La obra de la artista panameña Coqui Calderón vuelve a dialogar con el público en la exposición “Arraigadas, una conversación inconclusa”, una muestra que reúne piezas seleccionadas por la propia creadora antes de su fallecimiento y que ahora se presentan en la Casa Museo del Banco Nacional de Panamá.
La exhibición surge de una serie de conversaciones sostenidas con la artista durante 2025, semanas antes de su partida. En ese proceso, Calderón eligió esculturas en bronce, terracota y cemento que hoy estructuran el recorrido de la muestra, concebida como un espacio íntimo donde su obra trasciende la ausencia física y se transforma en memoria activa.


Aunque ampliamente reconocida por su trabajo pictórico y gráfico, la exposición revela una faceta menos visible de la artista: su exploración en la escultura. Las piezas presentan una continuidad temática con su obra visual, abordando elementos como la sensualidad, la maternidad y la relación entre el cuerpo y la naturaleza.
Uno de los ejes centrales es la serie “mujer/selva”, donde la figura humana se entrelaza con formas orgánicas y raíces, reforzando una narrativa simbólica sobre la fertilidad, la identidad y el vínculo con la tierra. Este diálogo entre pintura y escultura propone una lectura más amplia del universo creativo de Calderón.
Para el Banco Nacional de Panamá, la muestra representa también un acto de resguardo cultural. La institución abre las puertas de su Casa Museo como espacio para que el público continúe una conversación que la artista dejó abierta, reafirmando el papel del arte como vehículo de memoria y expresión en la sociedad panameña.