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La equiparación que quiere hacer el Gobierno Nacional con referente a los impuestos tiene un rasero de la siguiente manera. En Panamá no se pagan impuestos por comida, medicamentos y otro tipo de cosas que son de primera necesidad. Ahora, la utilización de todos estos servicios que nosotros tenemos, literalmente, que son televisión, cable, X, Y y Z, que pagan impuestos, son equiparables con las plataformas donde, pues, se compra y se vende, se renta y demás.
El gran detalle es que, para poder cobrar este impuesto y equipararlo con todo lo demás, alguien lo tiene que cobrar por la DGI. Y el problema de eso es que van a tener entonces que cargarle ese impuesto, de una y otra forma, cuando la persona lo recibe en Panamá, haciendo engorroso para las empresas la colección de esto, porque al final todo depende de la buena voluntad de las empresas.
Y lo segundo que es importante entender es que, a pesar de que se está haciendo una equiparación, esto agrega un costo de más, obvio, para lo que es el consumo.
El efecto sobre el consumo
Y el problema de los impuestos es que los impuestos desincentivan el consumo de X o Y cosas. Cuando se pone una tasa, cuando se pone un arancel o cuando se pone un impuesto, eso desincentiva el consumo de eso que se está tasando, o que se le está poniendo un impuesto, o que se le pone un arancel.
El caso está en que en Panamá tenemos impuestos, tasas y aranceles para diferentes cosas, de las cuales hoy en día están siendo afectadas por consumo.
Por tanto, en este aspecto, lo importante es entender que equiparar a todos en la misma línea no quita el efecto que tienen realmente los impuestos, tasas o aranceles sobre el consumo en general.
