La Fundación para el Desarrollo Económico y Social de Panamá (Fudespa) presentó ante la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional los resultados de su investigación “Educación Mortal: Crisis Sistemática”, un estudio que revela una de las realidades más estremecedoras del país: decenas de niños y niñas han muerto ahogados en los últimos 25 años al intentar cruzar ríos para asistir a clases en la Comarca Ngäbe-Buglé.
Una crisis humanitaria ignorada
El documento, elaborado junto a Jóvenes Unidos por la Educación (JUxlaE), documenta entre 55 y 70 muertes por ahogamiento desde el año 2000, con un patrón concentrado en menores de entre 5 y 12 años que cada mañana arriesgan su vida para llegar a la escuela.
El río Cricamola, en el distrito de Kankintú, es el epicentro de esta tragedia: solo en la comunidad de Mayo, nueve niños han muerto arrastrados por la corriente.
