La expansión del virus oropouche por América Latina dejó una ruta epidemiológica que durante meses desconcertó a los científicos. Mientras Brasil registraba uno de los mayores picos de transmisión en enero de 2024, Panamá no reportó un brote significativo hasta casi un año después. Ahora, una investigación liderada por el Centro Carson de Investigación en Salud y Ecosistemas ofrece una explicación: el virus habría ingresado recientemente al país y encontró en Darién las condiciones ideales para propagarse rápidamente.
El estudio, desarrollado junto con el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), el Ministerio de Salud (Minsa), el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat AIP) y otras instituciones, identifica a la provincia de Darién como un punto estratégico para comprender y anticipar la expansión futura de la enfermedad en Centroamérica.
