Panamá debería negociar una salida para Cobre Panamá que permita recuperar actividad económica bajo condiciones sustancialmente mejores. Pero el éxito de esa negociación no puede medirse por la fecha en que vuelvan a funcionar las máquinas. Debe medirse por la solidez del acuerdo que sobreviva al próximo gobierno, a una caída del cobre y al escrutinio de los ciudadanos.
El argumento de JP Spinetto, columnista de Bloomberg Opinion, merece atención: mantener detenida una inversión productiva tiene un costo y el país necesita discutirlo sin evasivas. Nuestra posición parte de esa preocupación y añade una exigencia. El valor económico de la mina solo será aprovechable de manera duradera si Panamá reconstruye la legitimidad de las reglas que permitirían operarla.
