El aumento sostenido de embarcaciones con bandera de Panamá retenidas en puertos de China está elevando tensiones más allá del ámbito marítimo, en un episodio que mezcla controles técnicos con señales de fricción geopolítica.
Datos del Tokyo MOU muestran que entre el 1 y el 7 de abril, 15 de los 20 buques detenidos en terminales chinas operaban bajo pabellón panameño. La mayoría corresponde a graneleros, además de portacontenedores y transportadores de vehículos, retenidos en una red de puertos que incluye Shanghái, Ningbo y Guangzhou.
